Diseño web para marmolerías · Madrid y toda España

Diseño web para marmolistas: que te encuentren cuando buscan encimera

Un presupuesto de encimera no se cierra por un botón de «reservar». Se cierra cuando alguien ve tus trabajos, entiende qué material le conviene y decide fiarse de ti. Eso es lo que hace tu web.

Respuesta rápida

Una web para una marmolería cuesta entre 790 € y 1.800 € según el número de páginas y el trabajo de fotografía, más un mantenimiento mensual desde 99 €. El plazo habitual es de 5 a 7 días. Lo que decide el resultado no es el diseño: es que tus trabajos se vean bien y que la web explique materiales, plazos y proceso de medición, porque eso es lo que un cliente necesita saber antes de pedirte precio.

Actualizado el 27 de julio de 2026 · Escrito por Carlos Bustos, fundador de ActivaWeb

Por qué una marmolería pierde presupuestos sin una web propia

El recorrido de un cliente de encimera es casi siempre el mismo. Está reformando la cocina, el instalador o el arquitecto le dice que tiene que elegir la encimera, y saca el móvil. Busca «encimeras de cocina» con el nombre de su ciudad o de su barrio. Y ahí decide, en muy poco tiempo, a quién le pide precio.

Si en esa búsqueda no apareces, ese presupuesto no lo pierdes: es que nunca llegó a existir. No hay llamada perdida ni correo sin contestar. Sencillamente no te consideró, y tú no te enteras de nada.

Y cuando sí apareces, empieza el segundo filtro. Un cliente que va a gastarse dos o tres mil euros en una cocina no compra por impulso. Necesita ver trabajos parecidos al suyo, entender la diferencia entre granito y cuarzo compacto, y hacerse una idea del precio antes de descolgar el teléfono. Si tu web no le da eso, se va a la de al lado que sí lo hace.

Lo que ninguna plataforma te va a resolver

Hay oficios que no necesitan web y conviene decirlo. Una barbería tiene Booksy: el cliente elige hora, reserva y ya está. La plataforma le resuelve la captación entera, y montarle una web encima sirve de poco.

Una marmolería es lo contrario, y por un motivo concreto: lo que vendes no cabe en una reserva. No hay una hora que apartar ni un precio cerrado que pulsar. Hay un espacio que medir, un material que elegir, un canto que decidir y una instalación que encajar con el resto de la reforma.

Por eso en este oficio no existe ninguna aplicación que se coma la relación con el cliente. Los portales de reformas venden tu contacto a la vez que a otros cinco, y las redes sociales enseñan fotos bonitas a gente que no está reformando ahora mismo. La búsqueda con intención —alguien tecleando «encimera de granito» a las once de la noche— sigue llegando a una web. A la tuya o a la de otro.

Cómo una web te trae presupuestos (el mecanismo, sin humo)

Apareces cuando te buscan por material

Casi nadie busca «marmolista». Buscan «encimera de granito», «encimera Silestone», «porcelánico para cocina» o «lavabo de mármol a medida», casi siempre con su zona detrás. Cada material merece su propia página, con su texto y sus fotos, porque cada uno es una búsqueda distinta con un cliente distinto detrás.

Tus trabajos hacen el trabajo

En este oficio la foto no es decoración: es el argumento de venta. Una cocina terminada, con su canto y su fregadero encajado, convence más que cualquier texto. Una galería ordenada por material y por tipo de trabajo es lo que convierte a un curioso en alguien que pide precio.

El precio orientativo filtra a quien no va en serio

Publicar un «desde» por metro lineal asusta a mucho marmolista, y es justo al revés: te quita de encima las llamadas de quien buscaba un precio de bricolaje y te trae a quien ya sabe el orden de magnitud. Menos visitas de medición perdidas y más presupuestos que acaban en obra.

El contacto no se pierde por el camino

Botón de llamada y de WhatsApp visibles en todo momento, sin formularios largos que nadie rellena. Si el cliente está mirando la web a las once de la noche, que pueda dejarte un mensaje con las medidas en ese momento y no cuando se acuerde.

Qué incluye tu web de marmolería

✓ Una página por material. Granito, mármol, cuarzo compacto, porcelánico y Compac, cada uno con su texto, sus ventajas reales y sus cuidados. Es lo que hace que te encuentren por lo que de verdad buscan.

✓ Galería de trabajos ordenada. Por tipo —cocina, baño, escalera, chimenea— y por material, con las fotos preparadas para que carguen rápido en el móvil.

✓ Precios orientativos por metro lineal. Con la advertencia de que el presupuesto definitivo es cerrado y se da tras medir. Ni compromete ni engaña.

✓ Tus reseñas de Google a la vista. Las reales, conectadas a tu ficha. Nunca inventadas.

✓ Páginas de zona. Una por cada área donde de verdad trabajas e instalas, con contenido propio. Nada de repetir la misma página cambiando el nombre del pueblo.

✓ El proceso explicado. Cómo se pide presupuesto, cuándo se mide, cuánto se tarda en fabricar y qué pasa el día de la instalación. Quita la mitad de las llamadas de dudas.

✓ Ficha de Google conectada. Para que aparezcas en el mapa cuando alguien busca cerca de ti.

Los trabajos que destacamos en tu web

Cada marmolería tiene su fuerte, y la web tiene que reflejarlo. Estas son las secciones que más presupuesto generan, por orden:

Encimeras de cocina. Es el trabajo que más se busca y el que sostiene la mayoría de los talleres. Merece la página más trabajada: materiales, grosores, tipos de canto, fregadero bajo encimera o sobrepuesto, y el hueco de la placa.

Baños y lavabos. Encimeras de baño, lavabos tallados en una sola pieza y platos de ducha. Es un trabajo de ticket más bajo que la cocina pero con menos competencia buscándolo.

Escaleras, suelos y zócalos. Aquí el cliente suele ser un constructor o un arquitecto, no un particular. Cambia el lenguaje: le importan los plazos, los formatos y la capacidad de tu taller, no el catálogo de colores.

Piezas especiales y a medida. Chimeneas, mesas, encargos a partir de plano. Es lo que te distingue de una gran superficie y casi nadie lo enseña bien.

Pulido y restauración. Trabajo recurrente sobre material ya instalado, con un cliente que no está reformando y al que nadie más le está hablando.

Pensada para tu zona, no para «toda España»

Una marmolería instala. Eso pone un límite físico al negocio: hay una distancia a partir de la cual el desplazamiento se come el margen. Una web que dice «trabajamos en toda España» no compite con nadie, porque quien busca una encimera busca a alguien que pueda ir a medir.

Por eso montamos páginas de las zonas donde de verdad trabajas, con contenido distinto en cada una: los barrios que cubres, el tiempo de desplazamiento, los trabajos que has hecho por allí. Es más lento de escribir y es lo único que funciona.

¿Cuánto cuesta una web para un marmolista?

Qué necesitas Precio Plazo
Web básica: quién eres, materiales, galería y contacto desde 790 € 5-7 días
Web completa: página por material, zonas y precios orientativos 1.200-1.800 € 1-2 semanas
Mantenimiento mensual: copias, actualizaciones y cambios desde 99 €/mes continuo

La diferencia entre una y otra no es el diseño: es cuánto contenido propio lleva. Una web de 790 € cuenta quién eres y qué haces. Una de 1.500 € tiene una página por material y por zona, que es lo que hace que te encuentren por más búsquedas distintas.

Puedes ver el desglose completo de nuestras tarifas en la página de precios, con las horquillas de cada servicio y sin letra pequeña.

Cómo se ve el recorrido de un presupuesto

1 Busca «encimera granito + su zona» 2 Compara 3 o 4 webs en 2 minutos 3 Mira trabajos y reseñas 4 Escribe con sus medidas 5 Mides y cierras

El punto 2 es donde se pierden casi todos los presupuestos, y es invisible: nadie te llama para decirte que ha elegido a otro. Tu web solo tiene un trabajo, que es sobrevivir a esa comparación de dos minutos.

¿Para qué tipo de marmolista es esto?

Taller pequeño con maquinaria propia

Tu ventaja es que fabricas tú y no subcontratas, y casi nunca lo cuentas. La web lo dice por ti: taller propio, control del corte y del acabado, y el mismo equipo que fabrica es el que instala.

Marmolista que trabaja para constructoras

Aquí la web no cierra la venta, la abre: sirve para que un jefe de obra que no te conoce compruebe en dos minutos que existes, que tienes capacidad y que has hecho trabajos de ese tamaño. Es una carta de presentación, no un escaparate.

El que quiere dejar de depender de un solo cliente

Si el 70 % de tu trabajo entra por una constructora o por un instalador, tienes un problema de concentración aunque el año vaya bien. La web es la vía para que empiece a entrar particular por tu cuenta.

Marmolería con años de oficio y web antigua

Es el caso más frecuente. No hace falta tirar nada: muchas veces se reforma la que hay —textos, materiales, fotos, velocidad en el móvil— y sale más barato que empezar de cero.

¿Web propia, portales de reformas o solo redes?

  Web propia Portal de reformas Solo redes
Quién es el dueño Tuya Del portal De la red social
Con quién compites Contigo mismo Con 4 o 5 más por el mismo aviso Con todo lo que se publica ese día
Coste por contacto Baja con el tiempo Se paga cada vez Depende del alcance
Intención de quien llega Alta: te estaba buscando Alta, pero compartida Baja: pasaba por ahí

No son excluyentes, y lo honesto es decirlo: un portal puede darte trabajo mañana y una web tarda meses en rendir. La diferencia es que el portal te alquila el contacto cada vez y la web te lo trae sin peaje una vez que arranca.

Cómo trabajamos: de la idea a la web en 5-7 días

1. Nos cuentas lo básico por WhatsApp

Qué materiales trabajas, qué zona cubres y qué tipo de cliente quieres. Diez minutos, sin reuniones.

2. Te hacemos un boceto gratis

Con el nombre de tu taller, tus materiales y tus servicios, para que lo veas en el móvil antes de pagar nada. Si no te convence, ahí se acaba y no debes nada.

3. Fotos: el paso que más pesa

Aquí es donde se atascan casi todas las webs de este oficio. Si tienes fotos de trabajos, las preparamos. Si no, te decimos exactamente qué hacer con el móvil (es el mismo método que usamos en las webs de otros oficios) —qué encuadre, con qué luz, cuántas por cocina— para que salgan bien sin contratar a nadie.

4. La montamos completa

Todas las páginas, los textos escritos para tu oficio y no copiados de una plantilla, y la velocidad revisada en móvil, que es donde te va a leer casi todo el mundo.

5. Publicamos y la conectamos con Google

Ficha de Google enlazada, mapa del sitio enviado y medición puesta para saber qué páginas traen contactos y cuáles no. Sin eso, la web es una corazonada.

Errores típicos en las webs de marmolerías

✕ Fotos de catálogo del proveedor. Se reconocen a la legua y transmiten justo lo contrario de lo que quieres: que no tienes trabajos propios que enseñar. Una foto regular de una cocina tuya vale más que un render perfecto.

✕ Una sola página con todo dentro. Si granito, mármol y cuarzo comparten página, no apareces en ninguna de las tres búsquedas.

✕ Fondos de textura de piedra. Era lo normal hace quince años y hoy hace que la web parezca vieja. El material tiene que estar en las fotos, no en el fondo.

✕ Formularios de ocho campos. Nadie los rellena desde el móvil. Botón de llamar y de WhatsApp, y ya.

✕ Esconder el precio del todo. Genera llamadas de gente que buscaba otra cosa y visitas de medición que no acaban en nada. Un «desde» honesto trabaja a tu favor.

✕ No decir dónde instalas. Si no aparece tu zona, ni el cliente sabe si le sirves ni Google sabe a quién enseñarte.

Qué pasa después de publicarla

Una web no es una obra que se entrega y se cierra. Los primeros meses hay que mirar qué búsquedas empiezan a traer gente, qué páginas se leen y cuáles no, y corregir. A veces resulta que el trabajo que más te interesa es el que peor está explicado.

Eso es el mantenimiento: copias de seguridad y actualizaciones, sí, pero sobre todo ir ajustando con lo que dicen los datos. Y añadir trabajos nuevos, que es lo que la mantiene viva.

Si más adelante quieres acelerar, se pueden montar anuncios de Google para que aparezcas arriba mientras el posicionamiento natural madura. Pero eso va después, nunca antes: pagar por llevar gente a una web que no convence es tirar el dinero.

Escrito por Carlos Bustos, fundador de ActivaWeb

Monto webs para negocios locales en España. Trabajo con marmolerías, entre otros oficios, y lo que hay en esta página sale de haber montado la web de un taller de encimeras y de haber visto qué búsquedas le traen contactos y cuáles no. Si algo de aquí no encaja con tu caso, dímelo por WhatsApp y te digo con franqueza si te puedo ayudar.

Tu web de marmolería, lista en 5-7 días

Cuéntame qué materiales trabajas y en qué zona instalas, y te preparo un boceto gratis para que lo veas en el móvil. Si no te convence, no pagas nada.

Preguntas frecuentes sobre webs para marmolistas

¿Cuánto cuesta una web para una marmolería?

Entre 790 € para una web básica y 1.200-1.800 € para una completa con página por material y por zona. El mantenimiento va desde 99 € al mes. La diferencia de precio está en la cantidad de contenido propio, no en el diseño.

¿Cuánto se tarda en tenerla publicada?

Entre cinco y siete días para una web básica, y de una a dos semanas para una completa. El plazo depende casi siempre de las fotos: si ya las tienes, va rápido; si hay que organizarlas, suma unos días.

No tengo fotos buenas de mis trabajos, ¿es un problema?

Es lo más habitual y tiene solución. Te indicamos qué fotografiar con el móvil, con qué luz y desde qué ángulo, y nosotros las preparamos para la web. Nunca usamos imágenes de catálogo ajenas haciéndolas pasar por trabajos tuyos.

¿Tengo que publicar mis precios?

No es obligatorio, pero ayuda. Un precio orientativo por metro lineal filtra a quien buscaba otra cosa y te trae presupuestos más serios. Siempre se publica como «desde» y dejando claro que el precio cerrado se da tras medir.

Ya tengo una web antigua, ¿hay que rehacerla entera?

Casi nunca. Si la base funciona, sale más barato reformarla: textos por material, fotos nuevas, velocidad en el móvil y páginas de zona. Lo miramos antes y te decimos qué compensa más en tu caso.

¿La web me va a traer clientes desde el primer mes?

No podemos prometerlo y no lo vamos a hacer. El posicionamiento natural tarda meses en madurar. Lo que sí ocurre desde el primer día es que quien ya te conoce o te busca por tu nombre encuentra algo serio.

¿Trabajáis con marmolerías fuera de Madrid?

Sí. El trabajo se hace en remoto por WhatsApp y la web se monta igual estés donde estés. Lo que sí adaptamos es el contenido a tu zona real de instalación, porque de eso depende que te encuentren.

¿Qué pasa si quiero cambiar algo dentro de un año?

La web es tuya, con su dominio y su alojamiento a tu nombre. Con mantenimiento, los cambios habituales entran en la cuota. Sin mantenimiento, se presupuesta aparte y no hay ninguna atadura.